¿ESTAS LISTO

PARA CAMBIAR

DE VIDA?

EL AMOR DE DIOS POR TI, ES ENORME.

El amor de Dios es tan grande, que envió a su hijo Jesucristo a cumplir dos labores maravillosas. Primero, vino a reconciliarte a ti con Dios, porque había enesmitad entre Dios y tú. Jesucristo te reconcilió con su padre celestial. Miremos su palabra que dice “que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados…” Gloria a Dios, porque no tomó en cuenta tu pecado, ni el mío.
Y Segundo, Jesús vino a dar su vida por ti y por mi, porque era imposible para el ser humano acercarse a Dios y reconciliarse con Él, sin el sacrificio de Jesús en la cruz. Jesús hizo posible que hoy tengamos acceso a Dios para llegar a ser sus hijos, y tener acceso al reino de los cielos. Dice la bilbia que gracias a que Jesús murió en la vergozoza cruz, el acta de los decretos que nos era contraria, es decir, el pecado con el cual ofendíamos a Dios, fue anulada por Cristo. Fue clavada en la cruz junto con Cristo. Así que ya está todo pagado. Tu pecado y el mío, fue borrado por Cristo en la cruz.

Él murió

por ti

Dios pasa por alto su enojo con el ser humano, para darle salvación


Por un acto de desobediencia contra Dios en el huerto del edén, la raza humana cayó en pecado, lo que causó la expulsión de la humanidad del edén, y esto se traduce en la degeneración de nuestra raza, por causa del pecado. La Biblia dice que la paga del acto de cometer pecado es la muerte, según declaración de la carta bílbica a los Romanos capítulo 6, verso 23. La definición de pecado en la bilia, es no obedecer a la palabra de Dios. Por lo tanto, si tú no has hecho la palabra de Dios, sino que has hecho tu propia voluntad, cometiendo falta delante de Dios, eso te convierte en un pecador. Por esta causa es que la palabra de Dios muestra su enojo en el libro de los Salmos, capítulo 7, verso 11. Leamos abajo:

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“Dios es juez justo, y Dios está enojado contra el pecador todos los días.” Aún así, Dios te ama y espera que vuelvas a Él, como hijo arrepentido a los brazos de su padre celestial.

Reconoce tu necesidad

Dios te ama, quiere bendecirte, y te invita a ser su hijo.

“Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” Juan 3:16

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Reconoce que eres pecador y necesitas de Dios.

“Por cuanto todos pecaron, y están excluidos de la gloria de Dios” Romanos 3:23

Cree en Jesucristo

Él murió para pagar la sentencia por tus pecados.

“Yo les transmití a ustedes lo más importante y lo que se me había transmitido a mí también. Cristo murió por nuestros pecados tal como dicen las Escrituras.” 1 Corintios 15:3

“Cristo sufrió por nuestros pecados una sola vez y para siempre. Él nunca pecó, en cambio, murió por los pecadores para llevarlos a salvo con Dios. Sufrió la muerte física, pero volvió a la vida en el Espíritu.” 1 Pedro 3:18

Acepta el regalo de Dios

Él te ofrece el regalo gratuito de la salvación y la vida eterna.

“Pues la paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor.” Romanos 6:23
“Pero a todos los que creyeron en él y lo recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios.” Juan 1:12
“Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.” Romanos 10:9
“Pues todo el que invoque el nombre del SEÑOR será salvo”. Romanos 10:13

Toma un compromiso

Ora para recibir a Cristo como tu Salvador y Señor personal. Puedes orar con tus propias palabras o hacer una oración como esta:

“Padre que estás en el cielo, reconozco que soy un pecador y necesito tu perdón. Le doy la espalda a mi pecado y todo lo que sé que está mal en mi vida. Por favor perdona todos mis pecados. Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios y que murió por mis pecados. Gracias. Ahora recibo a Jesús como mi Salvador y Señor personal. Te pido que entres en mi corazón por medio de tu Espíritu Santo y me des vida eterna. Te consagro toda mi vida. Quiero vivir para ti el resto de mi vida. Lo pido en el nombre de Jesús”.

Si has hecho ésta oración, debes saber que no hay nada mágico en las palabras de la oración. Simplemente reflejan la actitud de tu corazón y expresan tu decisión voluntaria de recibir a Cristo como tu Salvador y Señor. Lo importante es tu decisión voluntaria.”

Ten seguridad

Una vez que has entregado tu vida a Jesús, puedes estar seguro de que Dios hizo su parte y ahora eres cristiano: un hijo de Dios.

“Y les aseguro que se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando los muertos oirán mi voz, la voz del Hijo de Dios, y los que escuchen, vivirán”Juan 5:24
“Pero estas se escribieron para que ustedes sigan creyendo que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, al creer en él, tengan vida por el poder de su nombre”. Juan 20:31

MI COMPROMISO

Nos encantaría celebrar contigo este compromiso que has tomado.

Si lo deseas, por favor escribe tu nombre y la fecha de hoy, y comparte con nosotros este comienzo en tu vida. Te incluiremos en nuestras oraciones mientras continúas tu travesía, en la confianza de que Cristo seguirá obrando en ti y transformándote en una nueva criatura.

¡FELICITACIONES!

SI YA HICISTE TU COMPROMISO CON DIOS, LLENA ESTE SIMPLE FORMULARIO, Y HAZNOS SABER QUIÉN ERES.

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Gracias por tu respuesta. ✨