Devocional 04-05-2020
⛪Que Dios les bendiga mis hermanos.

AMAMOS A DIOS REALMENTE

“Te amo, oh Jehová, fortaleza mía. Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador;Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio. Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado,Y seré salvo de mis enemigos.”
Salmos 18:1-3

Cuando Cristo llega al corazón del ser humano, todo cambia. La dicha enorme de ser hijo de Dios y de sentirse amado por el creador, nos llena de esperanza y alegría, e inunda nuestro corazón de gozo. Y viene a mi mente un niño, que en los brazos de su madre y de su padre es feliz, porque siente la protección de aquel que le rodea con sus brazos. Para este niño, aquellos brazos que le rodean y aquel pecho que le cobija, es un verdadero refugio, es un verdadero castillo, es una verdadera protección, en donde el niño vive confiado. Es feliz y por sobre todo ama con todo su corazón puro, limpio e inocente a sus padres, que de igual manera le aman. Hermano querido, ¿se siente cobijado por el Señor?, ¿Siente los brazos del Señor alrededor suyo?, ¿Puede exclamar de voz en cuello como el salmista qué “Jehová es su castillo y su fortaleza”?. Si su respuesta es afirmativa, estoy seguro que ama a Dios con todo su corazón, pero si no puede afirmarlo, en la rodilla póngase a cuenta con el Señor, para que Él haga un borrón y cuenta nueva y le inunde con su amor, porque Él nos ama entrañablemente. Dice la palabra que Él nos amó primero, entonces merece que le amemos como a nadie en este mundo, y se merece el primer lugar en nuestras vidas.
Y Dios me guarde y nos ayude.💖📖