https://youtu.be/vdmk9U0vYVs
Devocional 03-10-20
Dios nos bendiga
“Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”
Romanos 13:11
Este es un serio llamado de parte del Señor a levantarnos del sueño de La indiferencia. Estamos en los últimos tiempos, y nos manda a despertar del sueño, a no andar en tinieblas, sino andar como de día. El sueño de la indiferencia fue profetizado por el Señor Jesucristo, cuando dijo; “Dos estarán en una cama, uno será tomado”, se refiere a la iglesia de Cristo que se irá en el arrebatamiento, y el “otro será dejado”, qué se refiere a Israel que será guardado en el desierto en el período de La gran tribulación por el Señor. Y también está reflejado en el sueño de las 10 vírgenes. Así que hermanos estamos en el tiempo previo a la gran tribulación, y a las puertas de que Cristo venga a buscar a su iglesia. Pero antes del arrebatamiento debe venir un avivamiento, y antes del avivamiento vendrá persecución y juicio de parte del Señor, a través de las catástrofes naturales, porque es necesario que la iglesia despierte del sueño. Hermanos es el momento en que la iglesia debe de ponerse en pie, buscar a Dios de todo corazón, con toda el alma, con oración ferviente y constante, con ayunos profundos de entrega y consagración, cómo solíamos hacerlo al principio de nuestra conversión, porque no nos cansábamos de buscar el rostro del Señor. Nuestra redención está más cerca de lo que creemos, y que cuando creímos a Jesucristo. 20 años atrás o 30 tal vez, no recuerdo, alguien me dijo que Jesucristo ya no vendría, porque hace 50 años que él lo esperaba y nunca llegó. Pero no debemos pensar como éste hermano que había perdido la fe, porque las señales hoy día se están dando, para creer de todo corazón que Cristo ya está a las puertas. Hermanos Es tiempo de convertirse a CRISTO de todo corazón, dejemos el pecado regalón, que es aquel que amasamos en nuestra vida y lo hacemos reiteradamente. Debemos apartarnos del pecado que ofende a Dios, Ese pecado reiterativo que nos lame la gracia, y nos dejas secos de poder de Dios. Pecados como la duda, como el reclamo delante de Dios, como la murmuración que hacía Israel en el desierto, e irritaba Dios. Dejemos la lascivia, la fornicación, la impureza, el pecado de inmoralidad y todo cuanto pueda apartarnos del Señor. Dios me ha mostrado que la iglesia este tiempo final, es una iglesia tibia como la iglesia de laodicea. Así que es hora de levantarnos del sueño, buscar a Dios para ser fervorosos en Espíritu. Debemos de buscarle profundamente, y llenarnos de su gracia. Qué fácil es para la iglesia de hoy llenarse de conocimiento, porque es fácil leer. Pero que difícil es para la iglesia de hoy buscar a Dios en intimidad, porque es difícil orar. Por eso que la iglesia de hoy está débil y no tiene fuerza, porque no busca a Dios. Levantémonos del sueño mi hermano querido, y si alguna persona que lee este devocional o lo mira en youtube, está lejos de Dios, es tiempo de arrepentirse y volverse a Cristo. Dios le espera como el padre esperaba al hijo pródigo. Anhela abrazarle, besarle y ponerle anillo en su dedo. Él le ama mi hermano querido, y le está esperando pacientemente, pero hoy es el tiempo de volverse a Él. Es tiempo de reconciliarnos con Él. Hoy más que nunca debemos de tomar en cuenta ésta palabra mi hermano, despiértese del sueño de la indiferencia, y vuélvase a Cristo hoy día con todo el corazón. De esa manera todos juntos serviremos al Señor, porque hoy más que nunca está cerca la venida del Señor en el arrebatamiento.
Que Dios nos ayude.