La importancia de una ofrenda para Dios es tan grande que Jesús se puso en el templo a mirar como los ricos y pudientes del pueblo de Israel daban como ofrenda grandes cantidades de dinero, presumiendo de muchas riquezas, y haciendo gran alarde de poder económico, ya que los depósitos de ofrenda en aquel tiempo, eran grandes cántaros de metal, que poseían gran capacidad de almacenaje, pero que a su vez, eran tan bulliciosos, que las grandes ofrendas depositadas en múltiples tipos de monedas de los ricos, se oían en todo lugar. Eran un gran espectáculo oír las ofrendas, porque la gente medía la ofrenda por la duración del sonido del depósito, ya que caían y caían monedas al bullicioso cántaro. Sin embargo Jesús puso su atención en una viuda pobre que solo depositó 2 blancas. Era una ofrenda bastante modesta pero a Jesús le llamó la atención. Leamos; “Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho. Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante. Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.”  (Mr. 12:41-44). La ofrenda es parte de la adoración a Dios, y el propósito de estas breves líneas es hacerte concientizar que tu ofrenda es valiosa para Dios, porque al igual que el diezmo, las ofrendas tenían el propósito de sustentar la obra de Dios. Así que no solo le demostramos a Dios que le amamos y que todo lo que tenemos le pertenece a Él, sino que ayudamos a la iglesia de Cristo a crecer y tomamos parte en el sostenimiento y ayuda de los hermanos mas desvalidos de nuestra iglesia. Porque es un deber de cada ministro de Dios, velar porque a ningún miembro del cuerpo de Cristo le falte en su mesa. Es así que parte de las ofrendas, primicias o diezmos van a parar al fondo de la solidaridad de la iglesia de Cristo. El mayor gozo de Dios es poder bendecir a sus hijos, en una tarea en la que él pone todo su corazón. En su previsión para dar esta bendición, muestra tal amor y misericordia, que al dar instrucciones sobre el sostenimiento del ministerio, repetidas veces menciona su preocupación y ademas su disposición para proveer también los recursos, que irán en ayuda del menesteroso. Tu ofrenda a Dios es la manera más equitativa de sostener su iglesia, pues la necesidad se cubre, con la generosidad que cada cual tiene para abrir su mano a Dios y contribuir. Y en este caso, el centavo de la viuda es considerado de tanto valor como la pieza de oro mas grande del rico que ofrendó. Además tu ofrenda tiene como objetivo poner a prueba tu propia fe y la de su pueblo, pues la obediencia a esta palabra viene acompañada de una bendición prometida. Por consiguiente, es un principio que viene de Dios que da resultado de bendición a la iglesia. Leamos; “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre“.  (2 Corintios 9:6-7). Que no te duela darle a tu Dios. El Señor Jesús te bendiga.