Devocional 31-03-2020
Dios le bendiga mis hermanos.
CONFIEMOS EN JESÚS.
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“Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos! El les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza”
Mateo 8:24-26
Cuando hablamos de confianza en Dios, casi siempre decimos Sí claro, Yo confío en Dios, que él está conmigo. Pero en la hora de la prueba estamos nerviosos y tristes, angustiados y ansiosos porque no sabemos que pasará en nuestro presente o futuro. Es cierto que se levanten tormentas en nuestra propia vida. Cosas que nos hacen preocuparnos excesivamente. Y hasta a veces le reprochamos a Dios que no cuida de nosotros. Y le decimos ¿por qué a mí? ¿por qué yo Señor?. La verdad es que Él prometió estar con nosotros. Sus discípulos estuvieron tres años y medio con él, y parecía que no habían aprendido nada. En lugar de glorificar a Dios en medio de la prueba, desesperado gritaban ¡sálvanos que perecemos!. Pero entendemos que es normal pedir al Señor misericordia cuando estamos afligidos, pero el Señor le dijo por qué temen hombres de poca fe. La confianza está íntimamente ligada a la fe. Y yo le pregunto mi hermano, ¿Tiene fe?, Entonces confíe Que el Señor está con usted, ahí mismo al lado suyo, en la misma barca, ahí en su casa, a pesar de los vientos y tormentas, Ahí está con usted mi hermano, mi hermana. Confíe en su Dios, qué le sacará adelante. Seamos como niños. El niño tiene una fe ciega a sus padres. se ha fijado en un niño como juega y como disfruta de la vida. Es porque sabe que sus padres, abuelos o tíos o algún familiar está cerca de él. Sabe que no está solo, por eso no hay temores en él. Alégrese mi hermano, sea feliz en Cristo, disfrute de las misericordias y beneficios de Dios. Porque nuestro bendito Dios está a nuestro lado.
Dios le guarde. bendiciones.