Devocional 03-04-2020
Dios les bendiga mis hermanos
LA FELICIDAD VERDADERA
“Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien”
Salmos 128:1-2
Como bien sabemos, la palabra bienaventurado es un sinónimo de la palabra feliz. Bien podríamos cambiar la palabra bienaventurado y sustituirla por feliz. Esto quiere decir qué en Cristo y su evangelio el hombre y la mujer pueden alcanzar una felicidad verdadera. Aunque Cristo vino a salvar nuestra humanidad, también nos da la felicidad de poder vivir junto a él en sus caminos. Qué triste es la vida para aquellos que se suicidan por causa de los problemas, porque no ven salida. Triste también para aquellos que se emborrachan y se drogan para escapar de una realidad amarga dentro de sus hogares. Pero Jesús además de ofrecernos felicidad en el evangelio, también nos da otra bendición. Porque no solamente quiere hacerle feliz, además promete darnos lo necesario para desenvolvernos en nuestro vivir diario y aún en nuestro trabajo alcanzar nuestros anhelos y sueños, y ser prosperados en todo lo que nos dispongamos. No solamente seremos felices de temer al Señor y andar en sus caminos, sino que además cuando comamos el fruto de nuestro trabajo seremos felices, porque nos irá bien. Esto es lo que todos anhelamos, ser felices y bendecidos por el Señor. Y me acuerdo de la viuda que pidió una bendición al profeta Elíseo, ya que su marido había muerto y sus acreedores querían llevarse a sus hijos como esclavos. Entonces el profeta le dijo que tienes en tu casa, nada señor sino un poco de aceite le dijo la viuda. Eliseo le dijo ve y consigue vasijas y llénalas de aceite. La mujer creyó y junto sus vasijas, y pidió a sus vecinos prestadas para llenarlas de aceite. Y el aceite en las manos de esta mujer que creyó, fluyó y fluyó hasta llenar todas las vasijas.
Después la mujer le contó a Eliseo lo que había pasado y él le dijo”…Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede.
2 Reyes 4:7.
Qué felicidad para esta mujer que sus hijos no hayan sido tomados como esclavos sino que estarían a su lado, y tendrían provisión para subsistir. Sí ya es feliz con Cristo, ahora por fe, y en el nombre del señor Jesucristo, Él hará fluir el aceite en su casa, y no cesará la provisión para su hogar. Crealo mi hermana, mi hermano, porque el Señor quiere bendecir a su pueblo.
Que Dios le guarde y ayude