Devocional 24-04-2020
Dios les bendiga mis hermanos.

EL OIDO DE DIOS

“Inclina, oh Jehová, tu oído, y escúchame,Porque estoy afligido y menesteroso. Guarda mi alma, porque soy piadoso;Salva tú, oh Dios mío, a tu siervo que en ti confía. Ten misericordia de mí, oh Jehová;Porque a ti clamo todo el día. Alegra el alma de tu siervo,Porque a ti, oh Señor, levanto mi alma”. Salmos 86:1-4

Dios es bueno y misericordioso, y ciertamente su oído nunca dejará de estar atento a nuestras oraciones. Hubo un episodio en donde Dios cerró sus oídos para no oír a Israel porque su pecado era tan grande que Jehová se hastió de Israel y no quiso oír su clamor. Bueno eso pasa cuando hay pecado en el corazón de un cristiano, pero si su deseo mi hermano es de servir a Cristo con un corazón limpio, de seguro Él oirá nuestro clamor. El Señor dice en su palabra “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”.
Marcos 11:24. Créale al Señor que recibirá lo que pide, porque Él es bueno. Y vuelve a decir: “Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré”.
Juan 14:14. Ánimo mi hermano. Tenemos a quien clamar, y además de eso, tenemos quién nos responda. Tomé fuerzas y crea de todo corazón