Devocional 21-04-2021
Dios les bendiga mis hermanos.
“Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová. Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová” Josué 24:14-15
El pueblo de Israel fue sacado con mano poderosa de Egipto. Dios hizo milagros portentosos. Luego le dio poder para enfrentar a 7 naciones, las cuales se rindieron frente a Israel. Dios bendijo a Israel con tierras para sembrar, con ganado, y toda bendición necesaria para el pueblo. Pero el pueblo se olvidó de Jehová a medida que pasaba el tiempo, y comenzó a adorar otros dioses. Cuando uno Lee estas cosas, es casi imposible entender porque el pueblo de Israel adoró otros dioses, siendo que Jehová hizo grandes milagros. La respuesta se encuentra en qué Israel fue inmerso en el sistema diario qué es el mundo. Hoy no tenemos dioses frente a nosotros para adorar, no ponemos un ídolo, una virgen o alguna cosa para adorar delante de nosotros, porque decimos “yo no soy idolatra”. Pero muchas veces nuestras decisiones se inclinan a favor de nuestra propia voluntad, haciendo cosas que nos agradan, pero que no agradan a Dios. Entregamos parte de nuestro tiempo valioso los placeres de nuestra carne. Desperdiciamos momentos valiosos para tener Comunión con Dios o servirle. Y al final sin darnos cuenta, levantamos ídolos delante de nosotros, creyendo servir a Dios de verdad, pero relegándolo solamente al culto o reunión de la iglesia. ¿No le gustaría tener una Comunión más íntima con Dios? La verdad es que pasamos horas frente a un teléfono buscando de aquí para allá en Facebook o en las redes sociales. Pero al Señor le entregamos 5 minutos de oración. Esa es toda nuestra búsqueda de Dios. Deseamos pasar un momento agradable con nuestros parientes, amigos o conocidos, para no sentirnos solos, pero no nos acompañamos en la presencia bendita del Señor en la Dulce oración. Buscamos complacer nuestras emociones frente a un televisor por horas viendo un programa, pero descuidamos procurar sentir la presencia bendita de Cristo, mientras estamos en oración. Si podemos llamarle a eso comunión, o podemos llamarle a eso servir a Dios, entonces estamos igual que Israel.
La mejor decisión que podemos tomar, es servir a Jehová y buscarle con todo nuestro corazón. Pidámosle fuerzas al Señor, y con una decisión firme de corazón, cómo Josué, digamos “yo y mi casa serviremos a Jehová”.
Que Dios nos ayude y nos guarde.