Buenos días mis hermanos.
Devocional 01-04-21
Dios nos bendiga
“Porque no para siempre será olvidado el menesteroso, ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente” Salmo 9: 18.
Es muy duro vivir en pobresa, pero aquellos que confían en el Señor son enriquecidos en ésta preciosa fe. El pobre sabe que no será olvidado por Dios, y aunque parezca que es pasado por alto en la repartición de Dios de todas las cosas en ésta tierra, espera el buen tiempo cuando todo será endulzado . Lázaro no siempre estuvo echado entre los perros a la puerta del rico, sino que tuvo su recompensa en el seno de Abraham. Incluso ahora el Señor recuerda a sus hijos pobres, pero más preciosos que el oro.
Alguien dijo en la antigüedad;
“Yo soy pobre y menesteroso, sin embargo, el Señor piensa en mí”, y así es.
Los pobres piadosos tienen grandes esperanzas. Esperan que el Señor les provea de todas las cosas necesarias para esta vida. Esperan que todas las cosas les ayuden a bien. Esperan tener una comunión mucho más íntima con su Señor, quién no tenía dónde recostar la cabeza mientras estuvo aquí en la tierra. Esperan su Segunda venida, o el arrebatamiento y anhelan vivir en su gloria. Esta esperanza no puede perecer, pues está puesta en Cristo Jesús, que vive para siempre y por los siglos. Y porque Él vive, nosotros también viviremos. El santo pobre canta muchos himnos y alabanzas, que el rico pecador no puede entender. Por tanto, aunque tengamos una ración reducida en la mesa, y aunque las cosas no salgan como esperamos, hemos de alabar de igual forma al rey que vive, y pensar y meditar en la gloria que nos espera arriba en el cielo.
El Señor nos ayude.