Devocional 29-06-21
Dios nos bendiga
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”
(Mateo 11:28-29)
El descanso es lo que todo ser humano necesita en este tiempo de estrés y vida acelerada que llevamos. Estamos en medio de un sistema en el cual no sólo encontramos cansancio físico, sino también cansancio mental, emocional y espiritual. Y viendo este problema, la sociedad nos presenta a profesionales que han estudiado el campo de la psicología para ayudar a las personas a aliviar ese cansancio. Lo triste y lamentable es que aún lo cristianos de hoy acuden a estos profesionales para buscar ayuda. Y no mal entienda, no digo que sea malo asistir a estos profesionales, ya que ellos nos pueden ayudar en distintas áreas de nuestra vida, sino que lo lamentable es, no darnos cuenta que hay alguien superior a estos profesionales que sí nos puede ayudar, en forma definitiva. Frente a esta necesidad, que muchas veces nosotros los seres humanos no alcanzamos a comprender, Jesús se presenta como la respuesta para nosotros. En su humildad, Jesús se representa así mismo como un buey manso, que tira de una carreta cargada, y nos invita a enyugarnos con Él. Esto significa que nosotros como bueyes nuevos, opondremos resistencia al paso del buey manso, hasta que aprendamos a caminar a su paso. Cuando esto sucede el Señor promete dar descanso al valiente que se atreva a enyugarse con Él. Parece contradictorio que al tirar de la carga de la carreta podamos encontrar descanso, porque lo lógico sería que quedáramos más cansados. Pero el que ha visto este fenómeno en el campo, se habrá dado cuenta que el buey manso camina a paso lento y firme, y lleva toda la carga y el peso de la carreta, y aún arrastra al buey nuevo que no quiere caminar. Pero cuando el buey nuevo camina al paso del buey manso, entiende que va al alero del buey experimentado, quién con su fuerza y experiencia lleva toda la carga que el buey nuevo muchas veces no puede soportar, porque es de menor envergadura, más pequeño y de poca fuerza. Así que la carga completa, la lleva éste buey manso, que es Jesucristo el Señor. Qué lamentable es ver a cristianos que no quieren enyugarse con el Señor, porque son porfiados, chúcaros, que anteponen su propia voluntad por sobre la del Señor, y no se someten, y no quieren caminar con Él. Son cristianos rebeldes de corazón, que no les gusta ser pastoreados por Cristo. Se revelan cuando el pastor les dice que están mal, y contra toda autoridad eclesiástica, y se enojan o se van de la iglesia. Resisten al Espíritu Santo y su enseñanza, y altercan contra la doctrina recibida. De esta manera se apartan del Señor, aunque siguen en la iglesia muchas veces, pero van cargados de frustración, dolor y con el peso de la desobediencia sobre sus vidas. Esto les produce un cansancio espiritual. Hermano enyúguese con el Señor y hágale caso, para que encuentre descanso en Él. Esa es la condición. Sólo así se cumplirá la promesa, “hayaréis descanso para vuestras almas”.
Dios nos ayude.