Devocional 24-03-21
Dios nos bendiga.

“Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros” (Efesios 5:1-2)

En las escrituras somos llamados a ser imitadores de Dios, para transmitir con nuestras acciones, las buenas obras y su amor alejando de nuestra vida las necedades, palabras deshonestas u ociosas y demás cosas que nos alejan de honrar al Señor. Haciendo así, vamos a contribuir con el fruto de nuestras obras al desarrollo de otras personas, de manera que estos puedan observarnos también como ejemplos, de como conducirse para cumplir el propósito del Señor en sus vidas.
La palabra nos enseña que Dios enaltece a aquellos que con sus buenos frutos, conducen a otros a su desarrollo en Él. Asi, Salmos 75:6-7 establece: «Porque ni de oriente ni de occidente, Ni del desierto viene el enaltecimiento. Mas Dios es el juez; A éste humilla, y a aquél enaltece».
Encontremos el camino del buen imitador de Dios y Dios nos exaltará y bendecirá. Hagámonos conscientes de la forma en que estamos actuando, y procuremos con nuestro comportamiento servir de modelo a otros en el Señor. Imitar a Cristo, actuando conforme a su ejemplo en nuestras vidas, es convertirnos en su instrumento para servir a otros y guiarlos a alcanzar los objetivos que el Señor tenga para ellos.
Seamos buenos imitadores de Dios, en amor, entrega, empatía, misericordia, celosos de buenas obras, aborrecedores de lo malo y seguidores del bien mis hermanos.
Dios nos ayude.