Devocional 30-03-21
Dios nos bendiga
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” Mateo 11: 28.
Quienes somos salvos encontramos descanso en Jesús. Quienes no son salvos, recibirán descanso si van a Él, porque de verdad promete darlo. Nada puede ser más gratuito que un don; aceptemos con gozo lo que Él nos da con gozo. No se puede comprar este descanso, sino que hemos de recibirlo como un don, un regalo. Aquellos que trabajan con esfuerzo motivados por la ambición, la envidia, la codicia, la concupiscencia o la ansiedad. Sufrirán de agotamiento mental y espiritual, porque van detrás de la añadidura, en lugar de buscar el reino de Dios en primera instancia. Sólo Jesucristo nos liberará de esta esclavitud y servidumbre de hierro, y nos dará descanso, si es que éste es el caso. Si por nuestro descuido estamos “trabajados, y muy, pero muy cargados”, de tal modo que nos pesa nuestro corazón y alma con el pecado y las tinieblas, el temor, la inseguridad y la desconfianza. Y si estamos Impotentes frente al miedo a nuestra propia incapacidad. Con fobias y miedos a la enfermedad, al virus, y a la muerte misma. Pues el sólo hecho de creer en esta promesa bendita nos liberará y podremos recibir el verdadero descanso. Descanso que reciben todos aquellos que creen y vienen a Él, tal cual son. Porque Él dijo: “Yo os haré descansar”. No por nada Él cargó con el peso de nuestro pecado, para llevarlo allí a la cruz. Éramos nosotros los culpables que debíamos cargar esa horrenda cruz. Pero Él, mi bendito Jesús, se convirtió a sí mismo en el gran Cirineo, y cargó nuestro pecado, por nosotros. Nos ayudó y nos ayuda diariamente a cargar nuestra Cruz. Mis hermanos queridos ¿Quieren descansar verdaderamente? Si su respuesta es sí, Entonces, ¡créale a Jesús! y reclame su promesa, y seguro que Él le hará descansar.
Dios nos ayude a creer.