https://youtu.be/R2J7WU_mnL4
Devocional 25-09-20
Dios nos bendiga
“sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne”
Romanos 13:14
Mientras en el mundo para algunos vestirse de su personaje favorito es un sinónimo de identificación, en el cristianismo es sinónimo de posesión. Hoy más que nunca hemos visto como los personajes de la televisión o el cine han trascendido la frontera de la imaginación y han tomado carne en una película o una serie. Niños y adultos vestidos de hombre araña, o con poleras con imágenes de Iron Man, Thor y otros personajes, exhibiéndose por la calle sin ningún temor, ni vergüenza. Este fenómeno que debiera de ser una vivencia diaria en el cristiano, hoy día no se da. Por que es el cristiano el que debiera estar dando luz al mundo mostrando que somos cristianos.
Cuando la palabra leída dice vestidos del
Señor Jesucristo, no se refiere a ponernos una simple polera con frases bíblicas, acrósticos, o mensajes que digan; “Yo ♥️ Cristo”, “Jesús viene pronto”, o cualquier otra cosa, sino que se refiere a la posesión de Dios en nuestra vida. Estar vestidos de Jesucristo significa estar llenos de su Espíritu Santo. No revestidos por fuera, sino llenos por dentro. Y ésta llenura es la que se refleja hacia afuera. Qué fácil es para la cristiandad de este siglo, presentarse como cristianos, vestidos exteriormente como cristianos. Para el tiempo pasado, de los primeros cristianos, la palabra de Dios dice; que vuestro atavío no sea el exterior, con el de piedras preciosas y peinados ostentosos, pero el atavío para este tiempo actual se entiende, de poleras con mensajes cristianos, o de terno y corbata y una Biblia debajo del brazo (lo que no es malo por supuesto), para decir que somos cristianos. ¡No!, Sino el interior, el del incorruptible ornato del Espíritu, del corazón limpio, afables, apacibles y llenos de Dios. Por algo después dice el verso leído, y no proveáis para los deseos de la carne, lo que quiere decir qué; “o somos de Cristo y estamos llenos de Él, o no somos de Cristo y estamos llenos de los deseos de la carne y las pasiones desordenadas, en tinieblas y amigos del mundo. Hermanos queridos, es necesario vestirnos de Cristo, buscar la llenura del Espíritu Santo en estos tiempos difíciles, rogar a Dios por los dones espirituales, pedir fruto abundante de su Espíritu en nuestras vidas, para vivir una verdadera vida cristiana. Para no sólo demostrar que nos identificamos con Cristo, sino que además somos como Cristo.
Que Dios nos ayude a vestirnos de Él.