Devocional 14-07-20
Dios nos bendiga mis hermanos

“Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”
Mateo 5:11-12

El mundo por lo general no nos entiende y nos rechaza por nuestra forma de hablar, por nuestra forma de pensar y por nuestro comportamiento o actuar, qué a menudo nos identifica o nos delata como cristianos. El Señor Jesucristo dice en su palabra que en el mundo tendríamos aflicción, lo que hoy podemos entender como rechazo, desprecio, burlas, incomprensión, ataques verbales y a veces arremetidas físicas o agresión. A esto claramente le llamamos persecución. Todas éstas cosas sufrió el Señor por cada uno de nosotros, y bien lo dijo en su palabra: “El siervo no es mayor que su señor”, así que, si al Señor lo persiguieron, al siervo, o sea a nosotros, también. No desmaye cuando se rían de ustedes por causa de ser cristiano. No se moleste, ni busque venganza, mi menos se suba las mangas de su camisa para responder con agresión cuando lo ofendan por ser canuto como nos dicen, porque también dice la palabra de Dios, que a nadie paguemos mal por mal, sino hacer el bien a quién nos hace mal. Amad a vuestros enemigos dice. Y hay que ver que sin que nos propongamos, nos hacemos de enemigos por predicar el evangelio aún con nuestros hechos y sin abrir nuestra boca en algunos casos. Es un hecho que el mundo nos persigue y nos marca como ovejas de matadero, y nos pone en su retina para en alguna oportunidad hacernos daño. Las tinieblas se apoderan del corazón del ser humano para perseguir nuestra causa y hacernos desistir de nuestra fe. Pero sigamos adelante, porque nosotros no somos de los que retrocedemos, sino de los que avanzamos y seguimos adelante rumbo a la gloria celestial. Cristo está con nosotros. El apóstol Pedro dice en sus cartas, “tened por sumo gozo cuando os hayeis en diversas pruebas”. El Señor Jesucristo nos llama bienaventurados. Somos felices y dichosos cuando nos persiguen y dicen toda clase de mal contra nosotros. Las recomendación es gozarnos y alegrarnos porque tenemos un gran galardón, un premio celestial que nos aguarda. Seremos coronados en el reino de los cielos si nos mantenemos fieles a este bendito Cristo.
Que Dios nos guarde nos ayude.