Dos nos bendiga
“Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis” Lucas 12:22
El afán y la ansiedad han estado presentes en la vida del ser humano desde que Adán salió con vergüenza del huerto del Edén. Dios le dijo, con el sudor de tu rostro comerás el pan. Así que la preocupación de alimentarnos está presente desde el inicio, lo que se traduce en un afán diario en la lucha por conseguir sustento. Pero Jesucristo vino a anunciar que tenemos un padre bueno y misericordioso que se preocupa de nosotros. Jesús le dijo a sus discípulos, miren las aves del cielo, que no trabajan ni guardan en graneros, pero vuestro Padre celestial las alimenta. Si porque nuestro Dios es bueno, que se preocupa de nosotros, así como de las avecillas y no sólo las cuida, también las alimenta. Existen una pequeña avecilla conocida como el picaflor, pero en realidad se llama Colibrí. Es conocida en muchos países y con variados nombres; Tucusito, Quinde, Ermitaño, pájaro mosca, o Chuparrosas. Como sea que la llamen, ésta pequeña avecilla se alimenta de 3.000 flores diarias, y Dios se preocupa de tener su ración diaria de alimento para ésta ave. Existen más de 18.000 especies de aves, y Dios las alimenta a todas. Cuanto más se preocupará de nosotros. Mire las flores del campo, que son vestidas y adornadas con la gloria que ni Salomón logró tener. Pero nosotros valemos para Dios más que una simple flor. Él, nuestro bendito Dios se encargará de nosotros y de nuestras necesidades.
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